29 de agosto de 2011

Roquetas de Mar (Almería)



















3 de agosto de 2011

Quiero volver a tener 2 años

Camino descalza por un prado de color verde intenso, siento la hierba fresca bajo mis pies y el sol me acaricia la cara, el cielo esta completamente azul y la verdad no sé donde me encuentro, pero me da igual. De repente siento como si alguien me tirara de la ropa como llamándome. Abro los ojos. Un rayo de luz entra por la ventana, es de día, solo estaba soñando, pero sigo con la sensación de que alguien me tira del pijama. Miro hacia abajo con los ojos casi cerrados aún. Unas pequeñas manitas juguetonas sobresalen por el filo de la cama y me agarran la camiseta. Levanto la mirada y allí esta esa sonrisa tan risueña y alegre. No puedo más que sonreirle yo también y cogerlo en brazos para abrazarle y tumbarle en la cama junto a mi. Le hago cosquillas y no para de reírse y moverse para librarse de mí. Es tan pequeño, tan frágil, tan niño, tan feliz... Cierto es que hay quien dice que el mejor despertar es aquel en el que abres los ojos y ves a la persona que más quieres a tu lado mirándote, pero creedme, yo podría despertarme todos los días de igual forma y sería feliz todo el día con tan solo ver la sonrisa de esa personita que yo más quiero. Mi hermano pequeño.

2 de agosto de 2011

Aveces si no nos arriesgamos no ganamos.

" Ella sigue temblando. La siente cálida, tierna, frágil, pequeña, y en un instante piensa que lo único que quiere hacer en este mundo es protegerla, amarla sin preocupaciones, sin problemas, sin dudas, entregarse a ella en cuerpo y alma. Sí, vivir exclusivamente para verla sonreír. La abraza más fuerte y le susurra: Te quiero... Y es cosa de un instante, de ese instante. Decide desentrañar la duda: ¿ahora o nunca? Se decide. Ahora. Salta. Ahora. "
-Perdona pero quiero casarme contigo-