26 de septiembre de 2011

Filosofías sin sentido

Pasas media vida intentando buscar un qué y la otra media en un ¿por qué? No entiendo por qué la vida es tan complicada a veces, cuando encuentras un camino que seguir te das cuenta de que das vueltas en círculos y cuando intentas salir de ahí corres y corres y al final todo te da vueltas. Y sí, puede que al fin y al cabo yo sea la complicada y no mi alrededor, como Epicteto dijo: "Si no eres feliz... el culpable eres tú" y tal vez aquí este la clave del asunto.

14 de septiembre de 2011

Non-free

Miedos, realidad, manías, prejuicios... Que si tropezaba y me caía pues me volvía a levantar. Que si por la noche me daba miedo la oscuridad, encendía la lamparita y abrazaba muy fuerte a mi osito. Cuando me quedaba sola en casa cerraba el pestillo y me ponía a ver una película. Si volvía tarde a casa y las luces de mi calle estaban apagadas corría con todas mis fuerzas para llegar antes. El silencio me daba miedo y para dormir tenía que escuchar las voces de mis padres hablando o la televisión. 
Ahora he crecido, ya no me preocupan esas cosas, antes me paro a razonar y pienso que son cosas de niños pequeños. He aprendido y sobre todo me he dado cuenta de que tengo peores miedos a los que no se como hacer frente, y tal vez, solo tal vez sea que el problema esta en que no soy una persona muy transparente.





1 de septiembre de 2011

"No tengas miedo", le susurré. "Somos como una sola persona"


El reloj se paró. Las horas ya no pasaban para mi en ese instante. Ni los minutos, ni los segundos. Todo mi mundo, y el universo entero se paró. Excepto él y yo en esa habitación. Nada tenia sentido, nada que no fuera él. Su pelo, sus ojos, sus manos, sus labios... Todo era perfecto. Era como si algo mágico nos atara a ese sueño del que no quería despertar. Cada una de mis terminaciones nerviosas terminaron por inducirme a un extraño pero dulce lugar entre el espacio y el tiempo. No recuerdo nada que no fueran las sensaciones que se crearon dentro de mí. Sus brazos abrazándome con dulzura contra su cuerpo. Su voz susurrándome al oído una infinidad de cosas que me dejaban cada vez más hipnotizada, y una sonrisa que aparecía en mi boca cada vez que sus labios rozaban los míos. Cómo podría yo explicar ese sentimiento único que crecía cada vez más en mi corazón? No hay respuesta a esa pregunta, no hay palabras exactas. ¿Amor? No. Es mucho más que eso.


PD: Los textos no tienen por qué tener relación con mi vida privada :)