1 de septiembre de 2011

"No tengas miedo", le susurré. "Somos como una sola persona"


El reloj se paró. Las horas ya no pasaban para mi en ese instante. Ni los minutos, ni los segundos. Todo mi mundo, y el universo entero se paró. Excepto él y yo en esa habitación. Nada tenia sentido, nada que no fuera él. Su pelo, sus ojos, sus manos, sus labios... Todo era perfecto. Era como si algo mágico nos atara a ese sueño del que no quería despertar. Cada una de mis terminaciones nerviosas terminaron por inducirme a un extraño pero dulce lugar entre el espacio y el tiempo. No recuerdo nada que no fueran las sensaciones que se crearon dentro de mí. Sus brazos abrazándome con dulzura contra su cuerpo. Su voz susurrándome al oído una infinidad de cosas que me dejaban cada vez más hipnotizada, y una sonrisa que aparecía en mi boca cada vez que sus labios rozaban los míos. Cómo podría yo explicar ese sentimiento único que crecía cada vez más en mi corazón? No hay respuesta a esa pregunta, no hay palabras exactas. ¿Amor? No. Es mucho más que eso.


PD: Los textos no tienen por qué tener relación con mi vida privada :)


4 comentarios:

  1. *OOO* Que linda! Jajaja, muy bueno lo de 'Los textos no tienen por qué tener relación con mi vida privada' jajaja. La verdad es que a veces yo también escribo así como así...
    Besitos desde http://osamogente.blogspot.com/

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  2. Exacto!!!! Los textos que tyo escribo no tienen porque tener relacion... Hahhaa un beso te sigo guapa!!1 apsate :)
    http://thefourthcornerofstephanie.blogspot.com

    xx

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  3. preciosa entrada! :)
    gracias por tu comentario!
    un beso enorme.

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  4. tienes una pequeña sorpresa por mi blog:)
    espero que te guste:333
    un beso!

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