25 de octubre de 2011

Me conformo con bailar un rato con la felicidad




Ya no le salían las palabras. Se había quedado allí inmóvil, encerrada en aquellas cuatro paredes de color violeta. Veía un pequeño rayo de sol que entraba por la ventana, una pequeña luz que se había escapado de entre las nubes de aquel día gris. Y pensó: Puedo hacerlo, y debo hacerlo. Tengo que ser feliz, y motivos no me faltan para serlo.


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23 de octubre de 2011

Palabras que se lleva el viento


Cierra la boca. Eso es. Ahora coge hilo de seda. Ya? Pues cósela, despacito, sin dejar ningún hueco por el que pueda salir algún sonido. Y ahora llega el silencio para quedarse en mi, y así demasiado tiempo. Pasan los días, las horas, los minutos, los segundos, las centésimas de segundo... Todo sigue igual, con los labios pegados, sin decir una sola palabra. Y después... ya no hay ataduras, la seda se ha deshecho. Sin embargo no sale mi voz y quiero gritar. Ha pasado tanto tiempo que ya no recuerdo qué era poder ser libre.



18 de octubre de 2011

-De buena eres tonta. -Si, ya lo sé.

Y por fin después de tanto tiempo esperando, aquel día se puso los tacones más altos que tenía, el vestido negro con encaje del fondo del armario que guardaba para una ocasión especial y para terminar coloreó sus labios de un tono rojo pasión. Sí, ella estaba decidida, aquel era el día: Su día.
La noche era cerrada y hacia bastante frío en la calle, todo predecía una noche de tormenta y así acabo al final.
Ella entró en el local, dejó su abrigo y se encaminó a la barra sin mirar a ningún sitio en concreto. Ese día quería que todos la miraran, quería sentirse como una desconocida en aquella fiesta en la que todos por unas razones o por otras se habían visto alguna vez. 
Aquella noche disfrutó como una niña pequeña que juega a ser cenicienta por una noche, pero a todo cuento le llega un final.
Empezaba a verse la claridad del sol cuando volvía a casa con los zapatos en las manos, el cielo casi azul se reflejaba en los pequeños charquitos de agua que habían en el suelo.
Al llegar a casa se tumbó en la cama para soñar con la noche anterior aunque le dolía bastante la cabeza. Soñó que nadie la había reconocido y que todos se preguntaron quien era ella, pero en verdad no todos... él supo quien era desde el primer instante que cruzó la puerta de la fiesta.

16 de octubre de 2011

No queda noche para más, que un último baile

-Me pasa que tengo ganas de colarme en tu habitación por la ventana mientras duermes, despertarte a besos y caricias, raptarte y llevarte lejos, muy lejos...
+¿A qué lugar?
-A un sitio donde solo estemos tu y yo, sin nadie más, un sitio donde podamos ser completamente felices, un sitio en el que no entren tus miedos y tus inseguridades, un sitio en el que te pueda coger por la cintura y bailar al compás de nuestra canción.


Mi autoestima? Baja, claro..


Perdona por jugar a ser mayor cuando me siento tan solo una niña.

14 de octubre de 2011

Los sueños no navengan solos

Un fin de semana que comenzaba y ella se encontraba sentada en el escritorio.
Se le pasaban bastantes ideas por la cabeza de las cuales escribir, pero las palabras no eran las exactas y los recuerdos se desvanecían lentamente en el papel.


No pienses Sandra.