12 de octubre de 2012

Carta a alguien que no conozco, o creía conocer.

¿Dónde estas? Ya no te veo.
¿Dónde te escondes? Tras ese muro de sonrisas y miradas felices que no valen nada.
¿Por qué te marchas? Es pronto para decir adiós y tarde para volver al principio.
¿Qué has hecho? Todo y a la vez nada, el tiempo ha tenido la culpa, o tal vez yo.
¿Qué tiempo? El que pasó desde que ya no te conozco.
¿Quién soy? O quién soy yo. Nunca te imaginé así.
¿Nunca? Todo es relativo, todo depende del punto de vista, que nunca puede ser mucho o no valer nada.
¿Es un adiós?  Prefiero un hasta luego, no hace tanto daño, aun que luego sea mentira.
¿Mientes? Tal vez solo te escondas, te ocultes tras una verdad que no existe.
¿Y tú? Para que hablar de mi, ya no soy nada, ya no soy nadie, alguien que pasó por tu vida para marcharse.
¿Te vas? Prefiero quedarme y ser como antes, contigo.
¿Yo? Sí, tú, siempre tú, hasta el final.
¿Por qué? Porque simplemente te echo de menos, (yo no sé que hacer para que te des cuenta) tal y como éramos.


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