18 de noviembre de 2013

AMOR, ¿qué eres?

Cuando me giré ya estaba a mi lado. Sentía su respiración cada vez más acelerada en mi oído. Me quedé muy quieta sin poderlo mirar a los ojos, y aunque en el fondo de mi ser algo me decía que lo buscara entre el silencio, permanecí allí de pié, con la cabeza agachada mirando el suelo frío de asfalto. 
La gente pasaba y nosotros dos no existíamos, los coches rompían el silencio mientras se iban encendiendo las luces amarillas y naranjas de la ciudad.
Conté hasta veinte, el frío me calaba los huesos, el jersey beige y el abrigo marrón parecía que no recubrían mi piel, me sentía desnuda en mitad de la calle y él a mi lado contemplándome hacía que me sintiera cada vez más desprotegida. 
En verdad no sé muy bien que esperaba de todo aquello, una palabra de su boca al menos que acabara con ese ambiente tan extraño, hablando por mí. Él se veía tranquilo, notaba como su respiración se iba regulando y yo de repente relajé los músculos que, hasta ese momento, no me había dado cuenta de que estaban en tensión. Parecía él tan cálido y yo tan fría. Seguía buscando en algún rincón de mis pensamientos un conjunto de palabras para poder ordenarlas adecuadamente y decir algo, pero aunque me empeñaba, vagamente conseguía tener algo sensato que decir. 
Y sin darme cuenta puso su mano sobre mi hombro y muy despacio hizo que girara sobre mí misma hasta quedar cara a cara, aunque yo seguía encontrando fascinante ese suelo gris.
"Tú..." Esas dos letras me atravesaron todo el cuerpo en forma de corriente eléctrica que te enciende por dentro de manera que no puedes controlarte de ninguna manera. Dos simples letras que detrás venían acompañadas de dos palabras más que lo cambiarían todo: "Te quiero..." Y yo desperté, de ese sueño profundo, de esa agonía, ya nada me ataba y me dejé llevar, ya no podía evitarlo, era más fuerte que yo, ese sentimiento me arrollaba como un tren de mercancías y mis piernas no querían salir corriendo. Terminé rindiéndome ante algo inevitable.
Levanté la mirada y al encontrarme con sus ojos, me enamoré incondicional y profundamente de ellos.


2 comentarios:

  1. me ha encantado este post, cómo escribes!

    besitos

    ResponderEliminar
  2. Grande Sandra! :)


    P.D.: Aunque "aunque" se escribe junto.

    ResponderEliminar