30 de diciembre de 2013

Emborracharse sería lo correcto

Iban derramando lágrimas aquellos ojos verdes mientras alguien que no era nadie escribía estas lineas. 
Sintió un profundo vacío en su interior, todo lo que algún día lo llenó acababa de agujerearse y por aquellos pequeños huecos se escapaba lentamente, gota a gota, como esas lágrimas que recorrían su rostro pálido, triste, acabado, como aquel vacío. Acabado como aquel invierno frío, el cual sentía que quería alargar más allá de la siguiente estación del año. Deseaba por encima de cualquier cosa que las agujas del reloj se pararan y que solo quedase ella, encerrada en esas cuatro paredes esperando un algo, un quizás, un suspiro, un motivo por el cual seguir, luchar, levantarse y andar de nuevo hacia delante. Pero ya no lo encontraba, no era capaz mas que seguir allí en silencio envuelta en sus pensamientos llenos de angustia, miedo, rabia e impotencia. Volvía a buscar un por qué para todo aquello, seguía imaginando que algún día abriría los ojos y no sería todo mas que un simple sueño vacío como su interior, porque ya no le quedaba nada más. Esperó a que sus manos le respondieran para poder escribir lo que no estaba dispuesta a decir con la voz. Y se ocultó tras unos ojos verdes que ya no derramaban lágrimas.

SandraMG


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